Alimentación en Otoño según la Medicina Tradicional China

¡Ya estamos en otoño!

En otoño la Naturaleza se recoge hacia adentro, las hojas de los árboles caen, los días son más cortos, empieza a hacer más frío.  De la misma manera, nuestro cuerpo refleja estos cambios y deberá acostumbrarse a la falta de luz y al frío que marcará la estación del invierno hacia la que nos dirigimos.

El otoño en Medicina China se relaciona con el Elemento Metal. Dentro de este elemento encontramos las energías de Pulmón e Intestino Grueso. La energía de Pulmón, a nivel físico, está relacionada con la respiración pero no solo la respiración propiamente dicha, sino con la respiración de cada célula de nuestro organismo. A nivel energético la energía de Pulmón está relacionada con la energía defensiva, es la primera barrera de defensa entre nuestro cuerpo y el exterior. Nos previene de la enfermedad.

Un desequilibrio nos producirá un estado de vulnerabilidad a los ataques externos a nivel físico y un estado de depresión y tristeza a nivel emocional. Por tanto, es importante mantener al elemento Metal equilibrado y fuerte para que cuando llegue el invierno nuestro cuerpo esté preparado para luchar contra los rigores de éste.

Podemos ayudarnos mediante la alimentación a conseguir un estado óptimo de este elemento y a llegar al invierno con un reservorio energético adecuado.

En general en otoño, desde el punto de vista de la Medicina Tradicional China, se recomiendan los alimentos de energía neutra.

  1. De cereales tomaremos con preferencia: arroz, cebada y avena.

2. De semillas: pipas de girasol, de calabaza, sésamo, almendras, castañas y nueces.

3. De vegetales: coles de Bruselas, bróquil, coliflor, cebolla, nabo, hinojo y patatas pequeñas.

4. De legumbres: soja, azukis, lentejas y garbanzos.

  • Algas        
  • Pescado blanco y azul.
  • Huevos
  • Lácteos magros con moderación.
  • Carnes magras con moderación: pollo, pavo.
  • Frutas de otoño en cantidad moderada: mandarinas, naranjas, manzanas.
  • Cocciones más largas: sopas, hervidos, estofados.

Deberemos evitar los alimentos de energía fría y vigilar los frescos.

El sabor picante pertenece al elemento Metal.  Es una energía caliente. Una cantidad moderada de alimentos con este sabor tonifica a los pulmones, pero si se toma en exceso, los sobreestimula y por tanto los daña.  De alimentos que incluimos dentro de esta categoría encontramos: el jengibre, la canela, la pimienta y el clavo.

Debemos prepararnos para pasar un invierno con el mayor potencial defensivo a nuestro alcance; y la alimentación como siempre, será clave en ello.

¡Feliz Otoño!

Maribel trujillo

Docente de Drenaje Linfático, Medicina Tradicional China, TuiNa, QI GONG, Shiatsu y Auriculoterapia.

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