Los ocho brazos del YOGA

Los ocho brazos del YOGA

Por Rafa, profesor de Viniyoga en la escuela Qüestions Vitals.

La práctica de Yoga consiste en una serie de ejercicios físicos o posturas (asana) que se pueden realizar de forma dinámica o estática.
Aunque ”asana” es solamente uno de los ocho brazos del yoga, en la que incidimos de forma especial en nuestra práctica diaria o semanal.
Los ocho miembros o brazos del Yoga son:
  • -Yama: o la relación que debemos tomar con los demás, como la no violencia, no robar, etc.
  • -Niyama: la relación con nosotros mismos, como buenos hábitos de limpieza y alimentación, etc.
  • -Asana: mantener una postura física con fuerza relajación y atención.
  • -Pranayama: el control de la respiración.
  • -Pratyahara: el control de los sentidos.
  • -Dharana: la atención mental.
  • -Dhyana: la concentración.
  • -Samadhi: la absorción total en el objeto en el que nos concentramos.

 

Asana es la punta de lanza de estos ocho miembros, que van de lo más exterior a lo más interior. La práctica de asana consiste en una serie de ejercicios o posturas inteligentemente secuenciados para lograr un objetivo. Las primeras posturas, normalmente dinámicas, sirven para preparar y calentar el cuerpo hacia la postura principal o corazón de la práctica. A este grupo de posturas se los llama vinyasa.
La asana principal normalmente se efectúa de manera estática, con el motivo de poder profundizar en ella. La correcta técnica y la fina observación de lo que ”nos dice”  y aporta el asana nos dará el máximo de sus beneficios, no solo físicos.
Los movimientos posteriores son la contrapostura de la asana principal. Son lo que el cuerpo ”nos pide” o necesita tras esa postura especialmente intensa. Es como cuando estiramos el cuerpo en un descanso tras varias horas de conducir.
Dentro de asana están también los otros miembros.
Con asana usamos la respiración (pranayama) y estamos concentrados en nuestro cuerpo y las sensaciones que nos aporta, hasta llegar a la comprensión de lo que nos aporta (dharana dyana y samadhi ). Esto sin olvidar que es necesario practicar en un sitio agradable, tranquilo y sin competencia con los compañeros (yama), limpios y con ropa cómoda, con actitud positiva y con confianza en la consecución del objetivo (niyama): la estabilidad de la mente en un cuerpo sano. 
¡Buena práctica!

Por Rafa, profesor de Viniyoga en la escuela Qüestions Vitals.

 

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