EL ANTIGUO CAMINO DE LA BELLEZA

EL ANTIGUO CAMINO DE LA BELLEZA

KOUBIDO

El masaje que recibían las emperatrices japonesas y los samuráis para ir a la guerra. Éste antiguo masaje facial va más allá de sus efectos estéticos, que son evidentes desde la primera sesión, es todo un ritual de empoderamiento, es un viaje sensorial, un baño de placer y tiene múltiples efectos positivos sobre el organismo.

El rostro recoge mucha tensión durante el día, solemos apretar los dientes, cerrar el entrecejo, forzar la vista con los aparatos móviles y arrugamos la frente con las preocupaciones. Observando las arrugas podemos ver más allá de los gestos de expresión, podemos ver, qué expresan.

La arruga es bella! La de las sonrisas, la que nos marca el paso bonito del tiempo, pero a ninguna nos gusta tener código de barras o arrugas de preocupación marcadas.

El koubido ayuda a matizar éstas líneas de expresión y cómo todo lo oriental, es un masaje mayoritariamente preventivo. Actúa contra la flacidez y activa la elastina y el colágeno endógeno, que son los que produce el propio cuerpo. Sería fantástico recibirlo una vez al mes y es que doce koubido al año embellezeran tu rostro y aumentaran tu bienestar.

¿Y qué ocurre cuando cada día me hago un autokobido cuando me pongo la crema?

Ahí está la clave de la gran prevención. Cada día nos limpiamos la piel y nos hidratamos sin prestar mucha atención. Si aprendemos unos sencillo pasos, siempre hacia arriba, siempre con consciencia y adquirimos el hábito, nuestra cara lo agradecerá y verás los efectos día tras día.

En los talleres recuerdo ésta escena de las películas, donde una dama está frente al tocador, se toma su tiempo, se peina, se mira, si si, se mira…. Volvamos a ése lujo de coger cada día 3 minutos para dedicarlos a nuestra cara.. 3 minutos! y un día a la semana, yo suelo hablar de los domingos, puede ser el que tú elijas, te dedicas media hora.

Importante también estar bien asesorado por un profesional que te indique qué necesita tu piel, porque dependiendo de la estación del año, de tu edad, de tu momento… necesitamos unas aportaciones o otras. Muchas clientas me vienen con cremas súper densas para hidratarse y les comento, esto pesa! Si tenemos flacidez no podemos poner cremas que pesen… los pequeños detalles son los que te ayudaran a mejorar tu aspecto de manera natural y equilibrada.

Así que, aprovechemos las ventajas de la antigua sabiduría de oriente, de sus cuidados y volvamos al antiguo camino de la belleza.