La gratitud alarga tu vida

Por: Sonia Campo Magallanes

En cada una de nuestras células está la fuente de la juventud  gracias a algo llamado telómeros. Los telómeros son parte esencial del ADN y están en los extremos de los cromosomas.

A medida que van pasando los años nos vamos quedando sin telómeros. Cuando las células se van dividiendo perdemos un pedacito de ellos. ¿Y porqué se dividen las células? porque de esta forma reemplazan las células rotas o desgastadas que mueren todos los días.

La longitud de los telómeros es uno de los biomarcadores más precisos del paso del tiempo en tu organismo, y también de tu salud.

¿Y qué hace que la telomerasa y los telómeros detengan su trabajo y que provoque el envejecimiento prematuro, características de las enfermedades y la depresión asociada al envejecimiento?

Pues sentimientos como: “No quiero estar aquí” esa afirmación detiene la producción de la telomerasa… que va a morir antes acorde a ese deseo y esa creencia.

¿Qué más emociones y sentimientos hacen que los telómeros detengan su trabajo ?

–  La perdida de amor o no tener amor propio,  el significado de esto es que sin amor, la vida no es más que una experiencia de aislamiento. Cuando se pierde el amor o no se tiene ningún amor propio, se acorta la duración de la vida.

No tener ningún propósito es una de las influencias más grande para los telómeros.
Piensa en esto…. te levantas por la mañana sin nada que hacer… ningún lugar a donde ir..la retroalimentación es “no tengo ninguna razón para estar aquí” Esto explica porqué muchas personas al jubilarse tienen una vida muy corta.

¿Qué activa los telómeros?  Por supuesto buena alimentación y ejercicio..
Pero también la gratitud, sentirte gradecido significa que amas tu vida tanto que quieres más, así que inconscientemente activas los telómeros y eso aumenta y mejora su duración.

La gratitud te hace ser más positivo  y si eres positivo significa que estás mirando hacia el futuro… y quieres más. Significa que estás disfrutando y estimando tu experiencia de vida.

Y también se activan los telómeros cuando estás en servicio… cuando estás haciendo algo para los demás, apoyándolos, escuchándolos, aquí te sientes útil… lo que significa que tienes algo que hacer.


Mi maestro siempre decía que estamos aquí en esta vida para escuchar, sentir y dar. Y que el mayor regalo que tu puedes hacer también a los demás es dar la oportunidad de dar.

¿Cómo te sientes cuando haces algo por alguien? seguramente que muy bien. ¿Y qué pasa cuando se trata de nosotros? de que hagan algo por nosotros, ahí sale normalmente la autosuficiencia, o que te sabe mal que hagan algo por ti. Pero recuerda ¿Cómo te sientes cuando haces algo por alguien? ¿por qué le vas a quitar esa sensación o esa experiencia a los que quieren hacer algo por ti? Así que dar a los demás la oportunidad de dar, o en esta caso de darte…. es un regalo!

Así que cuando aprecias la vida, cuando sientes gratitud, cuando das a los demás. …se extienden tus telómeros…. tu felicidad y tu vida.

Tus telómeros responden a tus hábitos. Merece la pena mejorarlos. ¡Larga vida (y longitud) a tus telómeros!

Aquí os dejo una meditación que nos ayudará a volver a recuperar las ganas de más vida, sentir gratitud y alargar tus telómeros.

Sólo déjate llevar y disfruta!!

Por: Sonia Campos Magallanes