Shiatsu y Embarazo

Shiatsu y Embarazo

por Maribel Trujillo, docente de Drenaje Linfático, Medicina Tradicional China, TuiNa, QI GONG, Shiatsu y Auriculoterapia.

El Shiatsu como muchos de vosotros sabéis es una terapia japonesa relativamente moderna que se inició en el siglo pasado y que tiene su raíz en la Medicina China.

Según el Ministerio de Sanidad Japonés, se define al Shiatsu como:

“Tratamiento que aplicando presiones con los dedos pulgares y las palmas de las manos sobre determinados puntos de cuerpo, corrige irregularidades y mejora la salud, contribuye a aliviar diversas enfermedades y activa la capacidad de autocuración del organismo. No tiene efectos secundarios”.

El embarazo provoca en el cuerpo de la mujer profundas transformaciones a nivel hormonal y modificaciones físicas que se hacen más notables sobre todo en el último trimestre del embarazo.

Los cambios hormonales producen cambios a nivel emocional con síntomas como nerviosismo e insomnio.

Conforme avanza la gestación, el cuerpo de la futura madre ha de adaptarse ensanchando las caderas y variando el ángulo de la articulación sacroilíaca. El peso del abdomen cada vez más prominente hace que varíe el centro del equilibrio con lo cual la embarazada tiende a arquear la columna lumbar tensionando esta zona, a veces desplazando alguna vértebra y traduciéndose en dolores lumbares incluso ciática.

Además se pueden presentar varices o retención de líquidos en piernas y tobillos ya que el útero ejerce presión sobre las venas ilíacas e impide el retorno venoso de la sangre.

El Shiatsu ayudará a la futura madre aumentando las defensas vitales, mejorando el estado de músculos y tendones a nivel lumbar y dorsal. Activará la circulación de retorno en piernas y la eliminación de líquidos en piernas y tobillos. Estimulará así mismo el buen funcionamiento de órganos internos como el estómago, riñones e hígado disminuyendo la fatiga y el dolor.

Se realiza en posición de decúbito lateral, tratando en profundidad la espalda estimulando puntos del meridiano de Vejiga que influyen directamente en los órganos internos. También trabajaremos glúteos y la parte posterior de los muslos. Presionaremos puntos de la planta del pie para mejorar la circulación sanguínea y la retención de líquidos.

Pondremos especial atención en la estimulación de un punto en la región lateral de la pierna para aliviar la fatiga en general, aumentar las defensas, disminuir los trastornos digestivos y liberar endorfinas, las cuales nos ayudarán a que no sintamos tanto dolor  en el momento del parto.

En posición de decúbito supino (boca arriba), trataremos con presiones palmares la zona inguinal para quitar tensión y mejorar la circulación. Trabajaremos la zona del esternón para liberar la tensión emocional y  la inserción del músculo pectoral que suele cargarse con la tensión.

Así mismo presionaremos en las zonas dorsales y palmares de la mano insistiendo en un punto para relajar la mente y también trabajaremos la zona de occipital y nuca para relajar y estirar la musculatura de la parte anterior del cuello.

Realizaremos rotaciones de los pies y dedos de los pies y presión en algunos puntos de acupuntura del pie para eliminar líquidos, mejorar la digestión y eliminar la ansiedad.

Para finalizar realizamos shiatsu en las líneas de la cabeza para relajar la mente.

Debemos comentar que aunque el shiatsu no tiene efectos secundarios, hay una serie de puntos que no se pueden trabajar ya que producen contracciones en el útero. Estos puntos serán útiles en el caso de querer provocar el parto si éste se retrasa.

Como veis, es un trabajo completo de todo el cuerpo que produce una sensación de bienestar que se prolongará durante un tiempo después de realizarlo.

 

por Maribel Trujillo, docente de Drenaje Linfático, Medicina Tradicional China, TuiNa, QI GONG, Shiatsu y Auriculoterapia.

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