Siete Pasiones

Sentir emociones forma parte de nuestra vida. No podemos ni debemos evitar experimentarlas. Nos permiten relacionarnos con el entorno y con el resto de seres humanos.

Ante una pérdida es natural sentir la emoción de dolor y tristeza o miedo ante una situación de peligro, lo cual forma parte incluso del instinto de supervivencia. Todos nos enfadamos ante lo que consideramos una situación injusta pero no podemos mantener ese estado de irritabilidad indefinidamente.

Estas emociones deben ser adecuadamente gestionadas e integradas. No podemos vivir enquistados en el miedo, la tristeza, la preocupación, etc. Si estas emociones son muy intensas o se prolongan durante mucho tiempo dañarán la salud.

En Medicina Tradicional China se dice que las emociones son un don con el que los dioses bendicen al ser humano, pero cuando estas emociones pasan a ser patológicas llegando a perjudicar a nuestra salud, reciben el nombre de Pasiones.

La interacción entre Cuerpo y Mente y el equilibrio entre ambas es la base de una vida saludable mental, emocional y física.

Se distinguen siete pasiones: Ira, Alegría (desbordada), Preocupación, Exceso de reflexión, Tristeza, Miedo y Shock o susto. Aunque dentro de cada una de estos apartados pueden incluirse muchas otras emociones. Por ejemplo dentro de la ira también podemos incluir la irritabilidad, la frustración, el resentimiento y la cólera.

Cada una de estas pasiones tiene un efecto sobre el Qi y afectará a un órgano determinado.

A menudo en consulta tratamos los síntomas de un desequilibrio, como por ejemplo cuando tratamos una cefalea como síntoma de un ascenso de la energía de Hígado, pero deberíamos profundizar más en el diagnóstico y averiguar si ese ascenso de Qi se debe a haber albergado durante mucho tiempo, o durante un corto espacio pero de manera intensa) un sentimiento de frustración o de ira. Por lo tanto, no solo deberíamos tratar la cefalea y el desequilibrio energético subyacente, sino que deberíamos tratar esa emoción mal gestionada para solucionar realmente el problema. A veces, la acupuntura no será suficiente y deberemos recomendar al paciente la ayuda de un psicoterapeuta.

Vivamos nuestras emociones de manera plena y aprendamos a gestionarlas de manera saludable.

Maribel Trujillo

– Graduada en Medicina China, Licenciada en biologia y Shiatsuterapeuta –

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